En los años cincuenta, en una época en que existió un particular regusto por lo bello en el comercio de nuestra ciudad, se pusieron de moda los rótulos en hierro.
Esta técnica, muy laboriosa, debían realizarla herreros especializados quienes moldeaban las letras en relieve una por una.
El resultado salta a la vista: unos letreros elegantes y bellos como pocos, perfectamente insertados en las fachadas de los edificios.
En la foto superior, el rótulo del recientemente desaparecido “Palacio de la Moda”, en la calle Montera.
La pastelería La Mallorquina también se apuntó al invento, colocando su famoso letrero sobre la elegante marquesina de granito y chapa.
Hace unos años se les dobló la letra “L” y les ha costado Dios y ayuda encontrar un artesano que supiese restaurarla.
¡Otro oficio que ha desaparecido!
Esta tienda de tejidos de la calle Atocha: “La Villa de París”, recientemente cerrada y ya desaparecida, también tenía sobre su fachada las bellas letras de hierro en relieve.
Hoy he querido dedicar un pequeño homenaje a estos atractivos letreros de los que ya casi nadie se acuerda.
Foto Carlos Osorio.