En la calle Escalinata, junto a la plaza de Isabel II, podemos ver una fachada medianera en la que sobresale una construcción cilíndrica. Esta casa, que tiene su entrada por la calle Espejo nº 12, oculta un torreón circular de piedra perteneciente a la muralla cristiana del siglo XII.
Lo que queda de dicho torreón llega hasta más o menos la mitad del cilindro, por encima de la ventana más grande de la medianera, y a partir de ahí continúa adoptando una forma octogonal, ya en ladrillo.
La casa se hizo apoyada contra la muralla, para ahorrar elementos sustentates, y quedó encerrada entre esta y otra casa hecha por el otro lado. Al derribar la casa de la calle Escalinata, en los años 40, la torre quedó a la vista.
La muralla madrileña del siglo XII era una muralla almenada de piedra caliza blanca, relativamente similar a la muralla de Ávila, que pasaba junto a la actual plaza de Ópera, subía por Escalinata a San Miguel y Cuchilleros, continuaba por Cava Baja y Mancebos, y llegaba hasta la catedral de La Almudena.
Foto: Carlos Osorio.