Este mercado se creó en la calle San Antón (luego llamada Pelayo) en 1849. Su nombre le vino de la cercana iglesia de San Antón. Fue uno de los primeros mercados  cubiertos de Madrid, y fue el mercado más animado del barrio de los chisperos al que hoy llamamos Chueca.
Después de la guerra civil se sustituyó por un mercado muy sobrio con criterios racionalistas.
Y hace unos años se ha levantado un mercado nuevo, cuyo interior resulta muy agradable y su exterior un tanto bunkeriano. De su exterior únicamente podemos resaltar el uso de un ladrillo rústico y un digno zócalo de cerámica.
El nuevo mercado ha tenido un gran éxito como lugar de vinos y tapas, aunque echamos de menos más puestos de los de toda la vida.
Porque los mercados tienen que ser mercados.