En la calle San Vicente Ferrer se halla esta curiosa vivienda de gran estrechez que sin duda es la casa más delgadita del barrio de Malasaña.

 

En siglos pasados, este lugar era una especie de pasillo por el que se accedía a un patio interior en el que había un horno de pan. Al desaparecer la tahona, se edifició aquí esta casa tan estrechita.
Al levantarse por la mañana y estirar los brazos, ¡uno tiene que tener cuidado con las paredes!
Fotos: Carlos Osorio.