Esta casa pasa por ser uno de los edificios de viviendas más antiguos del centro de Madrid.

 

Se cree que se construyó en el siglo XVIII, aunque podría ser anterior.
Me encuentro con un vecino que está regando las plantas en el patio y me cuenta que, según ha oido decir, el edificio perteneció al conde de Puñonrrostro.
En la guía del COAM lo único que se dice es «edificio del XVIII».
Los muros, de unos 80 centímetros de espesor, dan fe de la solidez con que se construía en esa época. Al parecer hay pasadizos que unen unos pisos con otros, que fueron utilizados para esconderse en épocas de falta de libertades políticas, como al parecer ocurrió en los últimos años del franquismo. Parte del edificio estuvo ocupada por una comunidad de monjas.
Está divivido en dos partes, cada una con su patio. A una se entra por la calle Noviciado y a la otra por San Vicente Ferrer.

 

 

 

Fotos: Carlos Osorio