Aunque Madrid es la ciudad de la Península Ibérica donde más se han desarrollado las corralas, también existieron casas de corredor en el país vecino y hermano. Concretamente, en la ciudad de Oporto hubo una modalidad de corrala llamada Ilha (isla). En el siglo XIII eran casas bajas adosadas en torno a un patio común y con una única salida a la calle. Estas casas se desarrollaron en el siglo XIX para acoger a la población campesina que llegaba a la ciudad en busca de trabajo y entonces se edifican casas de corredor de varias alturas. A mediados del siglo XX la mayoría de las ilhas estaban en estado ruinoso y fueron sustituidas por bloques de viviendas. Hoy, apenas debe de quedar la de la foto y pocas más.
En las ilhas, el espacio privado no se distinguía del espacio público. Los espacios comunes facilitaban un espíritu comunitario basado en las intensas relaciones de vecindad en un lugar cerrado.
Me llama la atención el nombre de islas, ya que en el imperio romano existieron inmuebles llamados igual (insulae)
Asimismo, hubo algunas edificaciones similares en Lisboa llamadas vilas y patios. Los patios eran de origen árabe y pasaron a ser quintas con huertos en el siglo XII. El terremoto de Lisboa acabó con la mayoría de los patios y hasta hoy apenas nos han llegado tres o cuatro edificios de estas características.
Patio do Barbosa (Lisboa)