La iglesia de las Escuelas Pías de San Fernando fue construida en 1734 por el arquitecto Francisco Ruiz, en estilo barroco. Francisco Ruiz vivió en Lavapiés y siguió estilísticamente a su vecino a Pedro de Ribera.
La iglesia y las escuelas se instalaron en la calle Mesón de Paredes, junto a la actual plaza de Agustín Lara, sobre lo que había sido el Hospital de Aragoneses.
Las escuelas contaron con el patrocinio de los reyes Fernando VI, Carlos III y Carlos IV.
El colegio tenía entre sus cometidos la educación de niños sin recursos, que eran la mayor parte, aunque también había alumnos de pago. Este inmenso colegio llegó a tener dos mil alumnos.
Fue muy reconocida la calidad de la enseñanza que aquí se impartía, contando en sus aulas con una escuela de sordomudos que fue pionera en su funcionamiento.

En 1936, un grupo de fanáticos prendió fuego al recinto, perdiéndose en el incendio valiosas obras de arte.
Los religiosos que atendían el centro escolar fueron asesinados, y los alumnos internos, tras un simulacro de fusilamiento, fueron abandonados a su suerte.
Durante décadas, las ruinas de la iglesia permanecieron en el estado que podemos ver en la foto superior.
La parte del colegio se convirtió tras la Guerra Civil en el teatro Lavapiés, derribado en los años noventa, y en el Mercado de San Fernando.
En 1999 se acometió la obra de instalación de una sede de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) transformándose la iglesia en una biblioteca.
Foto UNED
La obra corrió a cargo de José Ignacio Linazasoro, quien en 1999 crea una de las bibliotecas más bellas de Europa, perfectamente integrada en las ruinas del templo.
Foto Carlos Osorio
Hoy, en la azotea de la UNED, podemos disfrutar de una cafetería: Gaudeamus, que abre a diario excepto festivos, y en cuya terraza hay una excelente perspectiva de la Corrala de Mesón de Paredes.