Pues…la verdad es que a veces se cansa uno del rollo de comprar siempre los mismos regalitos, y es que comprar algo a alguien no es la única manera de demostrar el cariño.
También podríamos regalar tiempo, nuestro valiosísimo tiempo
Pongo varios ejemplos:
-Querida Ángeles: sabes que últimamente estoy muy ocupado, aún así, he decidido que este año mi regalo de cumpleaños va a consistir en regalarte dos horas de mi tiempo para dar un paseo contigo por el parque del Retiro.
-Mi buen amigo José Luis: te regalo mi tiempo para ir contigo a ver una exposición.
-Hola, Paco, te regalo mi tiempo para ayudarte a arreglar la bicicleta.
Podemos regalar tiempo para escuchar, para recordar, para ver viejas fotos, para enseñar a manejar un programa de ordenador, para invitar al teatro, para montar en bici, para…
¿Te animas a regalar tu tiempo?