Pocos artistas son capaces de hacer con un lápiz lo que hace Franquelo, captar no solo la realidad, sino la sensación de la realidad, que es algo más profundo, e incluye sensaciones como la captación del tiempo, el espacio, la lejanía, la calma, el aire, la temperatura…
y allá a lo lejos la ciudad de Madrid.

La ciudad intuida, desperezándose en sus grúas y sus torres.
La ciudad viva, rodeada de sueño.

Los dibujos de Franquelo son pura atmósfera, de una delicadeza inabarcable. 
 Al cerrar los ojos, camino por sus dibujos de las afueras de Madrid.