La corrala de la calle de Juan de Urbieta nº 18, en el barrio de Pacífico, pertenece a la última tanda de corralas que se hicieron en Madrid en la primera parte del siglo XX.
Las vigas y las balaustradas son de hierro, ya que por entonces la madera había dejado de ser el material sustentante.
La ropa tendida y unas cuantas macetas ponen el toque de color en este patio tan blanco.
Fotos: Carlos Osorio