Hoy quiero hablar de uno de nuestros poetas románticos menos conocidos: Gregorio Romero Larrañaga, con el que me unen lazos familiares, ya que era el padre de mi tatarabuela.
Gregorio  nació en Madrid, en la actual plaza  de Tirso de Molina, el 12 de marzo de 1814. Su padre era de Sigüenza y su madre de Simancas. Estudió en el Colegio Imperial de la calle de Toledo y después cursó
estudios de leyes, examinándose en la Universidad de Alcalá.
Comenzó a publicar sus versos en 1836.  Su primera novela, El sayón, publicada ese mismo año, fue elogiada por  Mesonero Romanos y Bretón de los Herreros.
Participó en la tertulia literaria de El Parnasillo, celebrada en un café situado junto al teatro Español. . Colaboró en periódicos y revistas como el Semanario Pintoresco Español, El Mentor de la Infancia, El Español, La Mariposa (de la que fue director en 1839), El Reflejo o La Iberia Musical y Literaria.
Participó en El Liceo, del que fue director literario y brilló en las veladas del palacio de Villahermosa, donde fueron premiadas varias de sus composiciones, entre ellas la que dedicó a la exhumación de los restos de Calderón.

Dentro del estilo romántico más exaltado, publicó novelas como La enferma del corazón (1848), su obra más conocida, o La cruz y la media luna.
Creó sobre todo dramas históricos como Misterios de honra y venganza (1842), Felipe el Hermoso, Jimena de Ordóñez, Fernán González , o El héroe de Bailén, la mayoría ambientados en la Edad Media. Otra obra exitosa fue «Historias caballerescas españolas» escrita en prosa.
Escribió obras populares como «Cuentos históricos, leyendas antiguas y tradiciones populares», o «Historias caballerescas españolas» y «Las ferias de Madrid», participando en la redacción de la obra burlesca «Los amantes de Chinchón». Su poesía, muy influenciada por Espronceda y Zorrilla, estaba marcada por una profunda melancolía.
Gregorio residió en la madrileña calle del Rollo. Trabajó en la Biblioteca Nacional de Madrid y en la Biblioteca Provincial de Barcelona. Hombre de salud delicada, murió en Madrid en 1872 sin que la prensa se hiciera eco de su fallecimiento.
«Venid, venid en torno del Trovador que canta,
hora que alumbra el fuego del chispeante hogar;
veréis al dulce estruendo que su laúd levanta
los siglos ya pasados su tumba abandonar.
Le basta en recompensa, si alguna vez contando
lances que ya ha sentido por ciertos vuestro amor,
cerráis su pobre historia, llorosas recordando
el canto misterioso del dulce Trovador.»
En el cuadro «Los poetas contemporáneos» de Antonio María Esquivel (1846), Gregorio aparece al fondo a la derecha, en la fila de detrás. En esta conocida pintura vemos a la mayoría de los escritores románticos escuchando una lectura de José Zorrilla en el estudio del pintor Esquivel.
Puedes leer algunas de las obras más conocidas de Romero Larrañaga en la página web de la
Fuentes:
«Romero Larrañaga, su vida y obra literaria» José Luis Varela. CSIC.
«Gregorio Romero Larrañaga, un escritor romántico» Artículo en el blog de José Carlos Canalda.
«Gregorio Romero Larrañaga» Artículo de Teresa Barjau.  Gices XIX UAB.