Abierta en 1780 con el nombre de “Botica de San Bernardo”, esta farmacia prodigiosa conserva su original decoración, sobre cuyo estilo hay tantas denominaciones como autores han opinado sobre ello. Digamos que el estilo predominante en la tienda sería el rococó, y el despacho interior obedecería al estilo historicista con elementos neogóticos y árabes. Su primer farmacéutico conocido es Baltasar de Riego, que era pintor además de farmacéutico. Aquí se reunían escritores como Espronceda y Ventura de la Vega.

En 1861, la heredó Juan Chicote quien se encargó de organizar unas tertulias en la rebotica donde se congregaba la crema de la intelectualidad: desde médicos como Méndez Alvaro y Federico Rubio, a políticos, como Castelar, Cristino Martos o Pi y Margall. En 1948 pasó a manos de la familia Deleuze.
En los años 80, ante el derribo del inmueble, los propietarios, ayudados por el Ayuntamiento, hicieron una meritoria labor de recuperación y restauración del mobiliario que fue colocado en el mismo lugar en el nuevo edificio, un edificio cuya fachada reproduce la anterior fachada tradicional, en un elogiable gesto de respeto al patrimonio.

Fotos color: Carlos Osorio.
Deleuze aparece en el libro «Tiendas de Madrid»