Foto Urbancidades
El casco histórico madrileño tiene una valiosa arquitectura por muchas razones:
-Son edificios a escala humana, por su altura moderada y su disposición favorecen la comunicación entre los vecinos y de estos con la calle.
-Tienen elementos arquitectónicos únicos, muy característicos de Madrid: fachadas bellas y armoniosas, balcones con rejerías artísticas, tejados y chimeneas de cerámica, interiores acogedores.
-Forman el paisaje reconocible de la ciudad, es en los barrios del centro histórico donde los madrileños y visitantes paseamos, nos encontramos y nos relacionamos.
Por estas y otras razones parecidas se declaró el casco histórico «bien de interés cultural»,
y por eso se hace inexplicable y dolorosa la costumbre de derribar en vez de rehabilitar que se está imponiendo últimamente.

 

Foto: Asier Albistur. La plaza de Olavide
Cada casa que se derriba es un bien irrecuperable, porque ya no se crean edificios como estos, ahora se hacen otros edificios que no suelen reunir las características que hemos enunciado anteriormente.
Por eso tenemos que defender la arquitectura popular madrileña.