Recreación ideal del Madrid medieval. Cuadro de Pierre Schild, año 1950.

¿De Dónde viene el nombre de Madrid?

No es fácil la respuesta. Dado que los fundadores de Madrid no dejaron ningún manual de instrucciones, diversos historiadores han elaborado hipótesis sobre el origen del nombre de Madrid.

Según la hipótesis más aceptada, Madrid vendría del árabe Mayrit. A su vez, los árabes habrían adoptado la palabra matrich con la que los visigodos denominaban a este paraje (que a su vez la habían tomado del latín, matrix. Matrich significa matriz, en el sentido de matriz de las aguas, es decir: manantial. Los árabes habrían adaptado la palabra matrich a su fonética, y la pronunciarían como machrit, escrito mayrit.

Otra hipótesis nos habla de una antigua palabra árabe, mayra, que significa cauce o conducción de agua, al que se habría añadido el sufijo it, que significa lugar. Según esto, de mayra-it vendría mayrit.

En cualquier caso, el primer documento en el que aparece reflejado el nombre de esta villa es del año 1126, y pone: Maydrit. En otro documento de 1176 aparece como Madrit. Y ya en 1202 su nombre pasa a ser Madrid.

Hay otras hipótesis menos aceptadas, pero no por ello descartables. Entre ellas, la del origen ibero o vascón. En vasco Madari significa peral, de ahí el compuesto vasco-ibérico madar-iri, que significa lugar de perales. Esto haría alusión a uno de los pocos frutales que resiste bien el clima de Madrid, el peral, y que ha dado origen a varios topónimos en la zona: Perales del Río, Perales de Tajuña, etc.