Dos balcones aparentemente idénticos. La diferencia está en que el de la izquierda, “restaurado” en 2009 consta de simples varas de hierro totalmente lisas, y el de la derecha, del siglo XIX, tiene un delicado trabajo de forja. Hasta hace unos años existieron en Madrid artesanos que trabajaban el hierro y lo sabían modelar para crear trabajos artísticos. La desvalorización de los oficios artesanos y el culto a los modelos prefabricados y estandarizados ha acabado con un oficio ancestral que llenó de belleza nuestra ciudad.
Foto: C. Osorio.