En un solar de la calle Escalinata, junto a la Plaza de Isabel II, se ven los restos de la muralla madrileña del siglo XII.

Estos restos aparecieron al derribar una casa, en 1943, y desde entonces allí permanecen, sin que a ningún Ayuntamiento se le haya ocurrido acondicionarlos y hacerlos visitables.
Fotos: Carlos Osorio.