Gracias a la «labor» del nacionalismo catalán, hoy la realidad social, política y económica de Cataluña ha cambiado:

-Se ha conseguido dividir a la sociedad en dos bloques irreconciliables. El separatismo ha fomentado el odio. Ha separado a familiares y amigos que se han dejado de hablar. Está contribuyendo a crear una sociedad clasista y supremacista donde tienen preferencia los ciudadanos con apellidos autóctonos.

-El nacionalismo ha dañado seriamente a la economía catalana. Se han incrementado sustancialmente las cuentas corrientes de dirigentes nacionalistas como Jordi Pujol gracias a la corrupción y a las comisiones del 3% sobre cualquier actividad económica. Todos los bancos y las principales empresas de Cataluña han trasladado sus sedes fuera de Cataluña. Muchos inversionistas procuran no meter su dinero en Cataluña.

-Se ha creado en España un partido ultraderechista como reacción al independentismo catalán, un partido que tenemos que sufrir no solo los catalanes, sino principalmente el resto de los españoles.

La riqueza lingüística de una sociedad que ha sido bilingüe desde sus orígenes se está perdiendo por la discriminación del castellano en Cataluña. El nacionalismo gobernante ha eliminado parte de la tradición histórica, literaria, folklórica, y lingüística catalana por el hecho de estar escrita en castellano. Se trata de impedir a las nuevas generaciones el uso de un idioma con el que poder comunicarse con 500 millones de hispanohablantes. Hoy en los colegios catalanes es frecuente adoctrinar a los niños en el nacionalismo contándoles una historia de Cataluña tergiversada o falsa.

El supremacismo y el racismo son especialmente evidentes en las zonas del interior de Cataluña donde más apoyo tiene el independentismo. Esta realidad es visible en el trato a los trabajadores inmigrantes en la zona agropecuaria de Vic y en las zonas hortofrutícolas de Lleida.

-El proyecto nacionalista es una de las mayores amenazas que ha sufrido la sociedad catalana desde sus orígenes. Se trata de enfrentar a los catalanes con el resto de los españoles, con los cuales la mayoría tienen relaciones familiares, amistosas, o comerciales, fruto de una convivencia desde hace medio milenio. Crear países donde no los hubo nunca es multiplicar los problemas hasta lo indecible (Véanse los casos de Israel, Pakistán, Yugoslavia, etc.)

-Porque amamos a Cataluña, decimos No al odio, no al nacionalismo, Sí a la libertad. Sí a una sociedad en la que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades y donde la concordia sustituya al enfrentamiento.

Perquè estimem Catalunya, diem No a l’odi, no a el nacionalisme. Sí a una societat en la qual tots els ciutadans tinguin els mateixos drets i les mateixes oportunitats i on la concòrdia substitueixi l’enfrontament.