Está muy extendida en internet la leyenda urbana o la falsa noticia de que podemos interpretar la forma en que murieron los jinetes por la posición de las patas de los caballos de las estatuas. Así por ejemplo leemos en alguna página desinformativa: «Si el caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate».

Y nos ponen como ejemplo la estatua de Felipe IV a caballo que tenemos en la plaza de Oriente. Nada más lejos de la realidad. Ni a este ni a ninguno de los reyes de la Edad Moderna se les hubiera ocurrido siquiera acercarse a la zona de combate en las batallas, y mucho menos morir en ella. El hecho de que algún caballo levante una o dos patas nada tiene que ver con la forma en que murió el jinete. Son motivos estéticos y artísticos los que motivan esas posturas.