En la calle de Echegaray nº 27 pervive una cacharrería donde entre otros objetos aún podemos comprar botijos. El local, de tanta antigüedad como su dueña, nos recuerda tiempos en que la cerámica era el material más usado en el menaje de cocina. Hoy, las cacharrerías madrileñas se pueden contar con los dedos de una mano.

Foto: Carlos Osorio.