En 1928, Manuel Lence, propietario de las panaderías Viena Capellanes, abrió este café en el madrileño barrio de Argüelles. Aunque ha sido remodelado, conserva un tanto el aire distinguido y sosegado de los viejos cafés. Escenario de tertulias y de veladas musicales, como sus famosos lunes líricos de hace décadas, aún programa de cuando en cuando una actuación de bel canto.

 

 

El Café Viena, en la calle Luisa Fernanda esquina con Juan Álvarez Mendizábal, es una opción recurrente tras darse un buen paseo por el Parque del Oeste, ya que se haya muy cerca del Templo de Debod. Un sitio agradable, para el café o las tapas, que cuenta con menú del día.

 

Fotos color:  Carlos osorio