Café Manuela. Foto: C. Osorio.

Cafés agradables en Madrid, 2: “Los cafés y cafetines neoclásicos”.

Con la llegada de las libertades, a fines de los años 70,  vuelve el gusto por los cafés, por la charla tranquila, la tertulia y la recuperación de las costumbres tradicionales madrileñas. Al haber desaparecido muchos de los cafés históricos, se recrean otros nuevos inspirados en los cafés clásicos. Son los cafés neoclásicos.

Café de Ruiz. Abierto en 1977, este café de Malasaña es el pionero de los nuevos cafetines neoclásicos. Frecuentado por profesores universitarios, ha sido lugar de animadas tertulias. Ocupa el local de un antiguo ultramarinos y una lechería. Decorado con mobiliario de principios del siglo XX. En c/ Ruiz, 11.

Café Ruiz. Foto: Guiadelocio.com

Café Manuela. Es uno de los cafetines más bellos del centro. Abrió en 1979 en lo que había sido una carpintería. Decorado por Juan Mantrana Goyanes y José María Tessio. Aquí se celebraba la tertulia de Agustín García Calvo. Frecuentado por escritores como  Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Rosa Chacell o Francisco Umbral. En c/ San Vicente Ferrer, 29.

La Tetería de la Abuela. Creado en 1979, en este café se quiso recuperar el concepto del salón de té, prácticamente desaparecido por entonces. Originalmente ponían canciones de la primera mitad del siglo XX, aunque luego se pasaron al rock. c/ Espíritu Santo, 19.

Café Central. Fundado en 1982 en el bonito local de una tienda de marcos y espejos del año 1908. Dedicado a los conciertos de Jazz, de los que ha celebrado más de 10.000, el Central figura entre los locales de Jazz más famosos de Europa. Recientemente ha logrado sobrevivir a maniobras especulativas destinadas a cargárselo. En la Plaza del Ángel, 10.

Café Central. Foto: Javier González. 

Café de Oriente.  Fundado en 1983 por el cura Luis Lezama, recuperando mobiliario de algún local desaparecido. Excelente decoración en un enclave extraordinario. Visitado por los gorriones de la plaza que entran a proveerse de migas. Frecuentado en su día por Antonio Mingote y el alcalde Tierno Galván. En la Plaza de Oriente, 2.

 

-Café y velador de El Espejo. El café restaurante El Espejo abrió en 1978 con una atractiva decoración neo-modernista. El pabellón del Espejo, creado unos años más tarde en pleno paseo de Recoletos, es el velador acristalado más bonito de Madrid, en estilo art nouveau.  Se halla en Paseo de Recoletos, 31.

Pabellón del Espejo, en el Paseo de Recoletos. Foto: Restauranis.com.

Otros cafés neoclásicos de interés son: 

-Café El Despertar, Buenos conciertos en local con detalles modernistas. En c/ Torrecilla del Leal, 18.

La Fídula, desde 1978, paraíso de la música clásica en vivo,  en c/ Huertas, 57.

Café Pepe Botella, alma de las tertulias del Dos de Mayo, en c/ San Andrés, 12.

Café Ajenjo, Desde 1979 en Galería de Robles, 4.

Café Isadora, de 1980 en c/ Divino Pastor, 14.

Café de los Austrias, en Plaza de Ramales, 1.
Casa Pueblo, en c/ León, 3.
Café del Real, Plaza de Isabel II, 2.
Café del Nuncio, en c/ Segovia, 9.

En todos ellos se puede uno relajar y disfrutar de la charla: el mayor invento del ser humano, conversar en torno a un té o café mientras el minutero del reloj da vueltas sin que nadie le haga caso.

Foto: Café El Despertar.