Âbû-l-Qâsim Maslama al-Maŷrîtî (أبو القاسم مسلمة بن أحمد المجريطي), o Maslama el madrileño es el primer vecino célebre de nuestra ciudad.
Fue un astrónomo, astrólogo y polígrafo que nació en Mayrit a mediados del siglo X y murió en Córdoba en 1007.
Conocido como el Euclides de España, resumió las tablas de Al-Juwarizmi.
Tradujo del griego el “Planisferio” de Ptolomeo, obra perdida que hoy conocemos gracias a él.
Introdujo técnicas para la construcción de astrolabios
y realizó un manual de aritmética mercantil para uso popular.
Sus trabajos sirvieron posteriormente a los astrónomos cristianos.
Maslama fue el consejero astrológico de Almanzor, realizando los augurios previos a las campañas y combates. Se dice que pronosticó con acierto el fin del califato.
La leyenda dice que tuvo una hija, llamada Fátima de Madrid pero su existencia no está probada por documentos.
A unos cuantos madrileños no deja de sorprendernos que un científico de semejante talla no tenga dedicado un monumento o una calle relevante. En todo caso, son este tipo de personas las que merecen que se les dedique una calle.
En la zona de Ramón y Cajal existe una «Plaza Maslama», sin más especificaciones, que al parecer está dedicada a él.