Los viejos leones que adornaban el monumento a Alfonso XII, junto al estanque del Retiro, fueron sustituidos por copias realizadas en bronce. Los antiguos estaban muy deteriorados, sobre todo por la acción de los gamberros. Ahora duermen un sueño de piedra inmóvil en los almacenes municipales y escuela de cantería de la Casa de Campo.

Foto: Carlos Osorio.