La fuente de la plaza de Lavapiés se creó en el siglo XVII, en época de Felipe III, siendo su autor Rutilio Gaci, y surtiéndose del viaje subterráneo del Abroñigal alto, que venía desde Canillas.
En 1850 se reformó, añadiéndole una estatua traída de la fuente que había en la Puerta de Moros.
La estatua, adquirida en Italia por Ludovico Turqui, representaba al pastor Endimión.
La fuente de la Plaza era utilizada por varias decenas de aguadores que llevaban el agua a las casas.

 

En la Foto de Begué, vemos la fuente en 1864.
En el siglo XX se sustituyó por una pequeña y birriosa fuente con un par de faroles y la estatua fue depositada en el Museo Municipal.
Sobre esta y otras fuentes barrocas hay un interesante reportaje en el blog Pasión por Madrid.
Desde que retiraron la fuente, la plaza perdió buena parte de su prestancia.