En el Centro histórico de Madrid de hoy resulta casi imposible hacer una fotografía sin que aparezcan por doquier las consabidas fachadas-anuncio.
En unos casos se trata de lonas publicitarias que tapan fachadas que se están restaurando o repintando. Se de algún edificio en Gran Vía y Alcalá que coloca este tipo de lonas cada dos o tres años, con lo que caben dos posibilidades: 
a) que son requetelimpios y a la menor cagadita de paloma ya están pintando.
b) que ponen estos anuncios por otros motivos, quizás motivos económicos.
Además, en plazas céntricas como Callao las pantallas LED van invadiendo fachadas a un ritmo creciente.
Hombre, estas pantallas podrían tener su sentido en lugares donde la arquitectura es anodina y carece de interés, caso de Times Square en Nueva York,
pero creo que aquí tenemos una arquitectura realmente interesante que merece la pena ser contemplada y apreciada.
En todo caso, ya estamos bastante perseguidos por los anunciantes a través del móvil, la tele o internet, para que encima la ciudad se convierta en un soporte publicitario de escaso gusto.
Al menos eso me parece a mí.
Foto: C. Osorio.