Las hojas de los chopos (álamos) amarillean de una forma distinta cada año, con más o menos superficie verde, marrón, dorada, y con muchos o pocos lunares. Cada otoño procuro ver sus diferentes matices, que dependen de las lluvias, la sequía, el mucho o poco frío y calor que haya hecho a lo largo de la primavera y el verano. Fotografié esta hoja hace unos años.

Foto: (c) C. Osorio.