En las tabernas tradicionales madrileñas, los taberneros (también llamados medidores porque medían la cantidad de vino para beber o para llevar que servían) solían vestir con camisa blanca remangada hasta los codos, y encima de ella un blusón gris o azulado, igual que el blusón regional manchego.
Atado a la cintura llevaban el mandil típico de los taberneros, a rayas horizontales verdes y negras.
Esta costumbre ha ido desapareciendo, pero hasta hace poco se mantenía en Casa Paco (Puerta Cerrada nº 11).
En Casa Paco todavía sirven el «chato», o vasito cilíndrico de vino, y por su barra todavía corre el agua fresca…sin olas, eso sí, qué le vamos a hacer, pero con todo y con eso, en las tabernas de Madrid se está mejor que en la playa.
Foto: Carlos Osorio
