Tradicional taberna madrileña con todos sus típicos aderezos: portada en madera pintada de rojo, cristales grabados, mostrador con pila de estaño regada por una fuentecilla, grifería de cinco caños , otro mostrador de ónix único en su género. Además, está la caja registradora, las columnas de forja, la saturadora de seltz, el juego de medidas de estaño, las mesitas redondas con taburetes, los anaqueles botelleros, el zócalo de madera. Taberna donde se reunían los segovianos, pues durante un siglo sus propietarios fueron familias de la zona de Cuéllar. Taberna teatral, en la que se vendían entradas para la clá del Español. Taberna taurina, en la que se citaban los picadores y banderilleros, y en la que hucbo una tertulia regentada por “Segurita de Madrid”.
El local es todo un viaje al pasado, quizás hasta el año 1827 en que dicen que se fundó la taberna, quizás mucho antes, hasta el tiempo en que el gran genio de las letras universales, Miguel de Cervantes, concluyó en este lugar su “Viaje al Parnaso”. Hace dos décadas su actual propietario la restauró y remodeló con buen criterio. .
Especialidades: Es muy famoso su rabo de toro (rabo de buey estofado), también las manitas de cordero, las croquetas, los callos. Siempre hay un nutritivo plato de cuchara y cultivan especialidades castizas, como las judías con chorizo, los espárragos y el bacalao a la madrileña.
Dirección: C/ Huertas,18

Más información: “Tabernas y tapas en Madrid” Ediciones La Librería. Carlos Osorio.
Foto: C. Osorio