Viva Madrid es una de nuestras tabernas tradicionales veteranas. La fundó en 1856 un tabernero de Cuéllar (Segovia). Desde sus orígenes, fue lugar de reunión de cuadrillas de toreros y aficionados.

A comienzos del siglo XX su decoración adquirió un tono palaciego. Fue entonces cuando las tabernas se volvieron elegantes en su afán de competir con los cafés y atraer a una distinguida clientela.
De entonces proceden las arpías de escayola que decoran los techos, las lámparas y los espejos.
En torno a 1920, la casa sevillana Mensaque realizó un fantástico mural de azulejos para la fachada.

En los años 80, durante la movida, se desnaturalizó, convirtiéndose en un bar de copas. Afortunadamente, a comienzos de este siglo recuperó su función de taberna con tapas, raciones y comidas.

En general me gusta más la barra y sus raciones que el comedor, pero puestos a sentarse recomendaría el cocido madrileño completo (22,50 €)

Viva Madrid, un sitio para tomar algo recreando la vista con su decoración fascinante. Conserva su mostrador de madera labrada con barra de estaño, y bonitos azulejos centenarios.
Viva Madrid está en Manuel Fernández y González, 7 (Cerca de la Plaza de Santa Ana)
Fuente: Tabernas y tapas en Madrid, de Carlos Osorio. Ediciones La Librería.
Fotos C. Osorio.