-Quien  destroza el mobiliario urbano, o daña el patrimonio de todos, cuenta con una ventaja: sabe que normalmente no le va a pasar nada.
-Quien quema contenedores, rompe los coches de alquiler, roba bicicletas públicas, roba bolsos y carteras, deja basuras en cualquier parte, pintarrajea las fachadas, sabe que normalmente no le va a pasar nada. 
-Nadie se preocupa de sancionar a los que estropean la ciudad, a los que atacan la convivencia. Y si no hay sanciones, si existe la impunidad, es difícil que se corrijan.
El ejercicio de la autoridad es legítimo y democrático, porque emana del Pueblo.
¿No será que los poderes públicos de uno y otro signo están confundiendo la autoridad con el autoritarismo?