Pirulo, (Luis Ortega) nació en torno a 1923 en la calle de Ibiza. Desde 1942 tuvo su puesto de intercambio de cromos en las puertas del parque del Retiro próximas a Ibiza y Sainz de Baranda, además de un puesto fijo de intercambio de cromos y tebeos en Sainz de Baranda.
Pirulo solía cambiar un cromo difícil por cuatro fáciles. Los niños miraban los cromos y repetían la fórmula: Sile, nole, sile, nole…(sí, le tengo, no le tengo)
También vendía algunas chuches, y recuerdo que cuando se tenía que ausentar del puesto, lo dejaba todo tal cual con una estampa de la virgen en la que ponía: «La virgen te ve»
Los niños cogían lo que querían y dejaban religiosamente el importe en la cestita.
A Pirulo  le conocía todo Madrid, sobre todo desde que salvó a una niña, Paloma Fraile, que fue atropellada por un tranvía en Menéndez Pelayo. La gente creyó que estaba muerta, pero Pirulo la cargó en su carrito y la llevó al hospital, donde pudo salvarse.
Pirulo colaboró en la creación de tres comedores infantiles en la dura posguerra y ayudó al Padre Llanos en su labor social en el Pozo del Tío Raimundo.

Pirulo estuvo cambiando cromos hasta que se retiró a una residencia de Arganda del Rey donde falleció hace diez años, en 2003.
Foto 1: Claudio Álvarez (El País)
foto 2: Anónima.