En la calle de San Pedro Mártir nº 5, junto a Tirso de Molina, vivió Pablo Ruiz Picasso entre 1897 y 1898, cuando contaba 16 años de edad.
Se da la curiosa circunstancia de que por aquel entonces vivía en el mismo edificio el actor Pepe Ysbert, que entonces tenía 11 años, aunque probablemente ninguno de los dos sabía el curso que iban a tener sus vidas.
Poco se sabe de la estancia madrileña del joven Picasso, tan solo que acudía a clases a la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Pronto Picasso seguiría camino hacia otros lares, pues aquí no veía posibilidades para desarrollar su arte.
En 1981 se hizo un homenaje al pintor universal, colocando varios murales de azulejos, a modo de trampantojos, obra de Lola Gil.