Desde que murió Cajal, en 1934, se viene hablando de la necesidad de honrar la memoria de nuestro Premio Nobel de Medicina con un museo. El mejor lugar para este museo habría sido la casa donde vivió y murió, en la calle Alfonso XII nº 64 de Madrid.

Este palacete neogótico donde vivió el gran científico ha sido comprado por un inversor sudamericano que ha transformado su interior en siete viviendas de lujo, vendidas recientemente. Ni el Ayuntamiento, ni la Comunidad de Madrid, ni el Estado, han manifestado el menor interés por salvar la casa de Ramón y Cajal para convertirla en museo.

No podemos permitir que se siga dilapidando nuestra historia. No debemos permitir que las casas donde han vivido nuestros grandes científicos, nuestros grandes escritores y artistas, sean pasto de la especulación inmobiliaria.

 

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https://www.eldiario.es/madrid/palacete-terminaron-rastro-ramon-cajal_1_1371068.html