En el Madrid de hoy, no comer en un restaurante japonés es prácticamente imposible. ¡Al menos tres de cada dos restaurantes en Madrid son japoneses!
Lo que sí se puede hacer es elegir uno que sea auténticamente japo (el cocinero de aquí sí que lo es) y que tenga un precio asequible, cosa que también se da, con lo cual podemos recomendar el Morikaen, en el barrio de Argüelles.

La alegre cofradía de la buena mesa y la buena silla, de la que me honro en ser miembro, hizo una visita de inspección en fechas recientes, dado que la también miembro, Natsumi, japonesa ella, nos lo recomendó.

Hubo quienes se inclinaron por lo crudívoro, versión sushi, pero la mayoría elegimos platos tradicionales japos. 

Yo me pedí un oyakodon, que es un plato que los japoneses comen con frecuencia en sus casas, (ver imagen superior) y me resultó agradable y digestivo. Otros se pidieron los caldos llamados ramen, también de tipo casero y sabrosos. Vi que los empanados y las tempuras se les daban muy bien, en este sentido tenían buena pinta los rebozados de verduras, pollo, sardinas, dorada, pato…Las empanadillas, llamadas gyozas, muy deleitosas. El tartar de salmón también parecía muy apetitoso. 
En fin, un japonés auténtico a precios asequibles y con una carta verdaderamente amplia. Recomendado para paladares curiosos y para los que no solo comen sushi.
Calle de Hilarión Eslava, 17
Tel. 91 549 13 99