Todo su experiencia y su pasión española se vuelcan ahora en Madre Patria (Espasa), donde Marco Gullo da la voz de alerta: España e Hispanoamérica están perdiendo el norte porque han olvidado su verdadera historia, desfigurada por la propaganda política que durante siglos han vertido con éxito holandeses, ingleses, estadounidenses y soviéticos.

El engaño es tal que el propio Alfonso Guerra alerta en su prólogo de la presencia de ese virus en muchas instituciones públicas. Y no es una cuestión que afecte solo al pasado, también al futuro: España y los países de Hispanoamérica corren el riesgo de desmembrase por esa desnaturalización de su historia.

La hispanofobia deriva en un profundo complejo de inferioridad en España que la debilita frente a la afrenta catalana pero también frente a Europa, y eso tiene consecuencias imprevistas.

Pregunta: Usted se atreve incluso a afirmar que existe una relación entre la leyenda negra y el deterioro de los salarios en España.

Respuesta: Esa relación existe, aunque la mayoría de la gente no la entienda. El deterioro de los salarios tiene que ver con la forma en que España se inserta y mira a Europa. España llegó a la Comunidad Económica Europea creyendo que se trataban de buenos muchachos que jugaban en un club social. En realidad era un juego de póker. Entró cuando el proceso era igualitario y Alemania no había tomado la decisión de hegemonizar Europa de acuerdo a sus necesidades. España, con el prejuicio de la leyenda negra, se consideraba menos que los otros europeos y aceptó todo lo que le ofrecían en ese club, creyendo que eran buenos muchachos. Ahora la moneda común está hecha a imagen de lo que necesita Alemania. Por eso hay deterioro de los salarios y pérdida de competitividad. Si España no hubiese entrado con ese complejo de inferioridad derivado de la leyenda negra hubiera estado en mejores condiciones de negociar su adhesión.
España negoció mal su adhesión a Europa por culpa del complejo de inferioridad derivado de la leyenda negra

Pregunta: Pero el maná de Europa llegó a España. Sigue llegando de hecho.

Respuesta: Sí, pero eso sobre todo al principio, cuando Alemania pagaba las culpas de la Guerra Mundial, algo que cambia con la reunificación. Entonces empieza a haber dentro de Europa una metrópoli y unas colonias.

P: ¿Cuál es la relación leyenda negra española y el separatismo catalán?

R: Cuando España se cree la leyenda negra escrita por sus enemigos se condena a sí misma. Entonces son inevitables los separatismos: España era un monstruo devorador de pueblos y violador de mujeres, se decía. Eso lo aprovecha un grupo de locos en Cataluña que empieza a identificar esa falsa conquista de América con una supuesta conquista de Cataluña. Cuando los españoles aceptaron su leyenda negra, estaban creando las semillas del monstruo separatista en Cataluña. La realidad que esos catalanes niegan hoy es que Cataluña se desarrolló industrialmente gracias al sacrificio de todos los españoles, que eran cautivos de su industria textil.
Al aceptar la leyenda negra, se pusieron las semillas del separatismo catalán

P: Todos los países tienen su propia leyenda negra. La diferencia de la nuestra es que nuestros políticos e intelectuales no la combatieron, afirma. Incluso sentían “un placer morboso” en regodearse en ella.

R: Es lo que más llama la atención. Ningún país se cree la historia que crean sus enemigos. ¿Algún francés se creería la historia de Francia escrita por Alemania en 1910? Imposible, porque Alemania era enemiga de Francia. ¿Cómo puede ser que los españoles y los hispanoamericanos aceptemos la historia escrita por nuestros enemigos? La leyenda negra española es la primera fake news de la historia, la obra más fantástica del marketing político británico. Luego tomaron el testigo Estados Unidos y la Unión Soviética. Todo termina como ellos se habían propuesto: derrumbado y balcanizando España e Hispanoamérica.
¿Cómo puede ser que españoles y hispanoamericanos aceptemos la historia escrita por nuestros enemigos?

P: Hay un autor clave para la construcción de la leyenda negra, Fray Bartolomé de las Casas. ¿Qué hay de cierto en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias?

R: Juan José Hernández Arregui, un escritor marxista de Argentina -es decir, alguien que no era precisamente de derechas-, dice que no eso era un libro, sino un libelo. Los enemigos de España se lanzaron sobre la obra de Bartolomé de las Casas como la mosca sobre la miel para utilizarla como propaganda política. Lo curioso es que la España -que decían que era retrógrada y asesina- no lo castigó nunca y jamás le prohibió hablar. De hecho lo premió porque se le ofreció el obispado de Cuzco, el más importante en ese momento. España aceptaba todo tipo de críticas en su seno, incluso las de Bartolomé de las Casas, que eran totalmente falsas. Había una libertad de pensamiento inédita.
En realidad no hay conquista, sino liberación de América.

P: La conquista de América fue algo excepcional, dice.

R: Fue un caso único en la historia de la Humanidad. Primero España se cuestiona a sí misma si la conquista está bien o mal. Eso no había pasado nunca. En realidad no hay conquista, sino liberación. Era imposible derrotar con 300 hombres a un ejército de un millón como tenían los aztecas. El imperialismo azteca fue el más atroz de la humanidad: sacrificaban por día miles y miles de personas de los pueblos dominados, les exigían tributo en sangre, se comían a los niños de los vencidos en las pirámides. Si Hernán Cortés tuvo éxito es porque dijo a esos pueblos sometidos que eso se iba a acabar: “con nosotros esto nunca va a ocurrir”. La conquista fue en realidad la liberación del 80 por ciento de los mexicanos. Si hubiera habido una votación popular entre Cortés y Moctezuma, hubiera ganado el primero por goleada. España trajo a América un proyecto más justo. Miles de indios lucharon con Cortés contra los aztecas.
Si hubiera habido una votación popular entre Cortés y Moctezuma, hubiera ganado el primero por goleada

P: La ocupación también fue única, dices.

R: Fue el mestizaje más profundo de la historia. España lleva a México y a Perú a sus mejores profesores. El mismo Cervantes se inscribió para venir a México. Médicos españoles fundan cientos de hospitales que terminan siendo mejores que los de Madrid, Barcelona o Sevilla. Combinan la medicina tradicional con la europea. Los ricos querían viajar a Lima para curarse. Se crean universidades. Cuando se funda la de San Marcos -80 años antes que Harvard- no había colegios secundarios todavía en Estados Unidos. España nunca consideró a América un botín. Si lo hubiera creído hubiera hecho lo que otros conquistadores: fundar ciudades en la costa para robar y huir rápido. España crea ciudades en el interior del continente, cada una con su propia industria. No hay relación metrópoli-colonias porque no había dependencia.

P: Pero ese no es el relato que triunfa precisamente en esas universidades latinoamericanas, sino el del “fundamentalismo indigenista”.

R: Sí, es el relato triunfante e ir contra ese relato implica ser expulsado del mundo académico. Es el relato hegemónico. Decir lo que digo yo ahora es políticamente incorrecto. Decir la verdad de la historia, que es un fundamental para salvar el futuro, significa ser expulsado del mundo universitario. Muchos lo saben pero lo callan para no ser expulsados. Es la dictadura de la leyenda negra, de la falsa historia.
El riesgo es el fraccionamiento territorial: lo mismo que sucede en España con Cataluña pasa en América con el fundamentalismo indigenista

P: Por culpa de la leyenda negra España e Hispanoamérica corren el riesgo de perder “su ser nacional”, dices.

R: La historia sirve para explicar el presente y construir el futuro. La falsa historia conduce a la mala política. Si perdemos la memoria no sabemos dónde tenemos que ir. Si alguien te dice que eres una cosa que no eres te conduce a un destino que no es el tuyo. En nuestro caso es el desastre: la fragmentación territorial. ¿Quién quiere pertenecer a una patria donde toda la historia son atrocidades, violaciones, muertes, robos? Nadie. Se enseña eso a los niños y además se le dice que la lengua que hablan es la de los monstruos. Lo mismo que pasó en España con Cataluña está pasando en Hispanoamérica con el fundamentalismo mapuche, aimara y quechua. Van a fragmentarnos en cientos de repúblicas distintas y vamos a ser más débiles que antes.
Solo una inmigración hispanoamericana puede salvar a España de convertirse en un parque temático de China

P: Propone soluciones “para que España no se convierta en un parque temático de China”.

R: Los políticos no entienden la demografía. España tiene una pirámide poblacional funeraria. Eso solo se soluciona con inmigración, pero solo funciona si el inmigrante está dispuesto a aceptar la cosmovisión del país de llegada. Los únicos que tienen la misma forma de entender el mundo que los españoles son sus hermanos hispanoamericanos. Solo una inmigración hispanoamericana puede salvar a España. Para eso hay que desterrar la leyenda negra. Si no el inmigrante llegará con odio, lleno de prejuicios.

P: También tiene que cambiar la relación de España con Hispanoamérica.

R: Cuando se negociaba la entrada de España en la Comunidad Económica Europea, muchos españoles decían que ellos no tenían nada que ver con Hispanoamérica, creyéndose rubios teutones. Era un absurdo absoluto. Había sentimiento de inferioridad con respecto a los alemanes y de superioridad con los latinoamericanos. Eso suele pasar en general con las personas con sentimiento de inferioridad.
España es lo mejor de Europa durante el siglo XVI, pero eso lo entierra la propaganda británica

P: Ortega y Madariaga decían que Europa era la solución.

R: Eso fue un error histórico gravísimo, cuando la verdadera Europa la habían hecho Italia y España. España va a dar lo mejor de Europa durante 100 años, toda la literatura, el arte, la técnica, la medicina. Fue la referencia para el pensamiento europeo durante todo el siglo XVI. Todo ese aporte fue enterrado por la propaganda política extranjera. España crea el derecho internacional con Francisco de Vitoria, Mariana, Suárez, la Escuela teológica española. También inicia el pensamiento económico mucho antes que Adam Smith. Luego vino la leyenda negra, el oscurantismo, y pasó eso tan curioso: los españoles creyeron la falsa historia de España contada por los ingleses.

P: También lo creyeron las élites criollas y políticos e intelectuales como Sarmiento y Borges.

R: Inglaterra miraba a Hispanoamérica con el gato mira al canario: “Te quiero comer, pero eres español. Lo que tengo que hacer es hacer una historia falsa de España. Hispanoamérica romperá ella sola sus vínculos con España y después yo me comeré el canario y tendré un mercado cautivo para mí”. Las elites criollas ya tenían relación con Inglaterra a través del contrabando, pero luego la leyenda negra hizo el resto.
México es muy ‘valiente’ al revisar su historia con España, pero no hace lo mismo con Estados Unidos

P: En el caso concreto de México se habla mucho de los agravios españoles y poco de los de Estados Unidos.

R: Tiene el síndrome de Estocolmo: el cautivo termina admirando a su secuestrador. México es muy valiente con España, pero ningún presidente mexicano le ha dicho a su homólogo estadounidense: tú me robaste Texas, California, Arizona, Arkansas, Nuevo México y la mitad de Colorado. El 60 por ciento de territorio de México fue cedido por la fuerza en el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, cuando las fuerzas estadounidenses estaban a punto de tomar la ciudad de México. Un año después del Tratado, por casualidad, se descubren las minas de oro de California, que convierten a EE.UU. en el primer productor del mundo de ese metal. Y luego pasó lo mismo con el petróleo de Texas. Estados Unidos le robó a México los territorios más ricos de América. Pero cuando quieren explicar las causas del subdesarrollo mexicano le echan la culpa a España.
La mayoría de la plata se quedó en América para construir hospitales, colegios e infraestructuras.

P: ¿Esquilmó España los recursos naturales de América? Ese era uno de los principales argumentos de un libro que triunfó hace años, Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano.

R: En economía hay que ver los números, sobran las palabras. Si uno ve la cantidad de colegios, infraestructuras, hospitales que se construyeron –y que fueron todos gratuitos- comprobamos que la mayoría de la plata quedó en territorio latinoamericano. España se llevó solo un 5 por ciento en impuestos. El mismo Galeano confiesa en su vejez que él sabía poco de economía y de política. Pero el libro de Galiano se transformó en un best seller, porque la revolución cubana y los soviéticos lo tomaron como base de su propaganda política. Es lo mismo que hizo Inglaterra con los libros de Bartolomé de las Casas. Galeano dice luego que el libro era en realidad un librito, y que incluso no lo volvería a escribir, ni si quiera a leer.


Entrevista de Miguel Manso de Lucas para NIUS