Vamos a hablar hoy de uno de los mejores rascacielos de Madrid, la torre de Sáenz de Oiza para el banco de Bilbao, junto a Nuevos Ministerios.
Francisco Javier Sáenz de Oíza construyó este edificio de 102 metros entre 1979 y 1981.
Está situado sobre los túneles del ferrocarril Atocha-Chamartín. Ello obligó a colocar los cimientos a caballo de ambos túneles, como si la torre cabalgara sobre el tren. 
El edificio se apoya en dos núcleos verticales de hormigón armado por cuyo interior circulan los ascensores. Estos dos troncos sostienen varias plataformas  de hormigón, una cada cinco plantas, en las que se apoyan cuatro plantas con estructura metálica. Salvo los pilares metálicos, las plantas son diáfanas, abiertas, en torno al núcleo central de ascensores, escaleras y servicios. Ello permite disponer la distribución de los espacios del modo que cada propietario decida.

Los parasoles metálicos que rodean cada piso son de acero corten auto-oxidante, lo que le da ese aspecto característico. Es como si cada planta tuviera su boina de hierro que le protege del sol.
Francisco Javier Sáenz de Oíza, (1918-2000) Navarro de nacimiento y madrileño de adopción, es el autor de otra de las mejores torres madrileñas: Torres Blancas, donde él vivió.
El edificio mide 102 metros de altura, y consta de 28 más entreplanta y sótanos. Costó 3.000 millones de pesetas.  Es el único edificio con nivel de protección 1 en AZCA.
El edificio tiene una ligera influencia la Torre de los Caballeros de K. Roche y la Torre Johnson de F. Lloyd Wright.