Fundada hace siglo y medio en la calle de San Bernardino, 11, de Madrid, la farmacia de la Beata cuenta en su techo con un mural de Daniel Zuloaga. Zuloaga pintó a la diosa griega de la salud, Hygea, con sus símbolos característicos: la serpiente y la copa.
(De Hygea viene nuestra palabra: higiene)
Esta farmacia tiene su historia:
Perteneció a la familia de María del Sagrario, que nació en 1881 en el pueblo toledano de Lillo, donde su padre era farmacéutico. María estudió farmacia, siendo la única mujer licenciada en su promoción (en clase eran 84 alumnos y una alumna). Regentó la farmacia durante diez años y, por consejo de su confesor se metió monja. Al poco tiempo llegó a priora del convento de carmelitas. En 1936 las monjas fueron expulsadas del convento y María fue fusilada en la pradera de San Isidro. Fue beatificada en 1998. Esta es la razón de que la famacia se llame «De la Beata».
Foto: C. Osorio.