Monumento a Blas de Lezo en la madrileña plaza de Colón, erigido por suscripción popular.
Foto: Ramón Rubio Moreno.
Durante siglos, la historia de algunos héroes españoles, como Blas de Lezo, permaneció oculta simplemente porque quienes escribían los libros de Historia, los ingleses, así lo decidieron.
Los mismos que difundieron la leyenda negra sobre la conquista española de América (casualmente los mismos que exterminaron a los indígenas en América del Norte, Oceanía y otros lugares ) se atribuyeron a sí mismos victorias que fueron tremendas derrotas en la realidad. Fue el caso de la gran derrota inglesa en Cartagena de Indias, que pasó a los libros de historia como una victoria.
En 1741, la mayor flota naval vista en América hasta la fecha  (36 navíos, 12 fragatas, 100 barcos de transporte y 39.000 hombres) atacó la plaza española de Cartagena de Indias. Cartagena, al mando de Blas de Lezo, fue defendida con bravura por una tropa trece veces inferior en número (menos de 3000 hombres) y sin embargo, los asaltantes ingleses se tuvieron que marchar de allí con el rabo entre las piernas. 
Lezo, natural de Pasajes, Guipúzcoa, murió meses después de aquella honrosa batalla a consecuencia de las heridas recibidas; pero no había sido aquella su única victoria, llegando a ser conocido como el marino invencible.