El calambur más famoso de la historia de la lengua española se atribuye a Quevedo quien se atrevió a llamar “coja” a la reina Isabel de Borbón
Isabel, consorte de Felipe IV, padecía una pequeña cojera y le enojaba mucho que le recordaran su defecto físico. 
Cuentan que Quevedo hizo una apuesta con sus amigos según la cual el escritor le espetaría a la reina en sus propias narices que era coja. Los amigos pensaron que no se atrevería y apostaron convencidos unos buenos dineros. 
El caso es que, con motivo de un festejo, Quevedo apareció en el Real Alcázar portando un clavel y una rosa. Acercándose a la reina, el poeta le dio a escoger una flor con estas palabras:
−Entre el clavel y la rosa, su majestad escoja.
Con lo cual, ganó la apuesta.
Texto y dibujos: Carlos Osorio. Ediciones La Librería.