En la calle Infantas, 23 tenemos un interesante edificio modernista del arquitecto José Carnicero, construido en 1909. 
En realidad, el edificio ya existía desde fines del XIX y se le reformó intensamente, dotándolo de una nueva y deslumbrante fachada.
Vale la pena deleitarse un rato con sus esmerados trabajos de yeso y su soberbio uso del hierro.

En los bajos hay un bar que estéticamente desentona con el conjunto, pero que ofrece unas tapas pantagruélicas.
Fotos: C, Osorio.