La Torre Picasso, de 157 mertos de altura, es una torre madrileña situada en el complejo AZCA, cerca del metro Santiago Bernabéu.
La construyó el arquitecto Minoru Yamasaki, japonés nacionalizado en USA. Yamasaki fue el autor también de las desaparecidas Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York.
El rascacielos fue diseñado en 1974, y construido en la década de los ochenta.

 

 

La construcción de la torre fue una sucesión de contratiempos, empezando por las dificultades económicas sufridas por la empresa Unión Explosivos Riotinto  y terminando por la muerte del propio Yamasaki.

 

El caso es que las obras se prolongaron durante diez años.

 

Y finalmente, la torre quedó que ni pintada.
Le pusieron el nombre de Picasso por la plaza en la que está, porque Picasso no hubiera hecho una torre tan Zen, él hubiera hecho algo más raro, más cubista.
La torre se remata con una cornisa curva de aluminio blanco. El acceso principal se realiza mediante una pasarela que da acceso al edificio superpuesta sobre un foso ajardinado y a través de un gran arco acristalado de directriz circular y casi 30 metros de luz, que rompe la monotonía del alzado.

 

El diseño exterior acentúa la verticalidad de la construcción mediante bandas alternativas de aluminio (con aislamiento de manta de vidrio) y vidrios continuos de 24 mm de espesor y 12 mm de cámara de aire. De este modo se aprovecha la luz natural y disminuye el uso de la climatización artificial.
La estructura reparte las cargas que debe soportar el edificio, incluidos posibles movimientos sísmicos y viento, entre el cubo hueco que forman las cuatro fachadas y un núcleo central también constituido por pilares de acero, relacionándose las estructuras verticales internas y externas a través de vigas horizontales en las plantas. Las plantas son casi diáfanas a excepción de la torre central de ascensores, sustentación y maquinaria, y el interior oculta la principal chimenea del subsuelo de Azca.
Esta estructura debería resistir incluso el impacto de un avión y un fuego convencional durante un par de horas. El sistema antiincendios tiene tres aljibes, instalados en el sótano menos 5, en la planta 12 y en la planta 30.
Este edificio de oficinas acoge cada día a 3.800 empleados y a unos 1.500 visitantes. La torre pertenece al propietario de Zara y entre sus clientes están Canal Plus y Google.
En 1997 se rodó parte de la película “Abre los ojos”, de Amenábar. Dos años después, la banda terrorista ETA planeó volarlo con dos furgonetas bomba cargadas con 1.700 kilos de explosivos que, afortunadamente, fueron interceptadas en Zaragoza por la Guardia Civil.

 

Este año se ha celebrado el Vértigo Race: Una carrera vertical a través de los casi 800 escalones de la torre hasta la azotea de la misma. Un evento cuyo fin es recaudar fondos para la Cruz Roja.

 

Ahí está, la torre más japonesa y más zen de Madrid, viendo pasar el ajetreo y las prisas de los financieros, que son lo menos parecido al Zen, dicho sea de paso, oye,…la Torre Picasso.