La Pastelería La Mallorquina, en la Puerta del Sol, tiene un agradable salón de té, situado en la primera planta.
La Mallorquina, fundada en 1894 en la calle de Jacometrezzo, se trasalada a la Puerta del Sol en torno a 1930.
Sin duda es un lugar privilegiado para desayunar o merendar observando como circula la vida madrileña por la Puerta del Sol.

Entre la bollería de la casa figura un bollo de crema que ellos mismos patentaron en 1970: la napolitana. En Nápoles no la conocen, pero está muy rica.

Fotos: Carlos Osorio