Foto: Aparejadores.org
En 1994, un obrero que trabajaba en unas canalizaciones de la plaza de Chamberí, se encontró con un pasadizo que se internaba bastantes metros por debajo de la plaza. 
Sorteando raíces de árboles y derrumbes de arena, el hombre llegó a un gran túnel subterráneo situado a más de 10 metros bajo tierra. 
Por casualidad, había dado con el mayor refugio antiaéreo de la guerra civil de 1936. 
Este refugio, que nada tiene que ver con la cercana estación fantasma de metro, se prolongaba en diversos pasadizos, a lo largo de varios kilómetros.
Uno de ellos, al parecer, llegaba hasta la plaza de Cibeles.
No se dio mayor información. Una pena que los madrileños no podamos ver ni siquiera una muestra de los muchos pasadizos secretos que tenemos en Madrid.
Dibujo: Entredosamores.es