Muy pocos asistieron al entierro de Miguel de Cervantes. Apenas su familia cercana y los cuatro frailes trinitarios que portaban el cuerpo del difunto. Nada que ver con los multitudinarios sepelios de otros personajes  célebres de la época, como Lope. Casi nadie pensaba que el autor del Quijote fuera realmente importante. Fue después, cuando empezaron a venir estudiosos de toda Europa preguntando por Cervantes, cuando empezamos a darnos cuenta de su valía.
Un año antes de la muerte del genio, un embajador francés preguntó por Miguel de Cervantes.
-Es un viejo hidaldo y pobre. Le contestaron
-¿Es posible que el Estado no se ocupe de alguien tan importante? Preguntó asombrado el embajador.
Pues ya veis que no han cambiado mucho las cosas, visto lo visto y dada la apatía de nuestros gobernantes ante el Cuarto Centenario.
Cervantes fue enterrado en el madrileño convento de las Trinitarias y durante 400 años a nadie se le ocurrió bajar a la cripta a buscar sus restos.

Fue el historiador Fernando de Prado-Pardo quien inició la búsqueda de los huesos.
El historiador tuvo que luchar durante meses contra un montón de trabas e impedimentos, financiando él mismo sus investigaciones iniciales, hasta que por fin se le permitió trabajar. Ninguna institución española le prestó su apoyo, hasta que al final, menos mal, alguien en el Ayuntamiento decidió tomar cartas en el asunto. Ahora por fin tenemos localizados los restos del primer escritor en lengua castellana: Cervantes, en la iglesia de las Trinitarias. Los huesos se han sacado de la cripta, donde permanecían revueltos con otros huesos, y se han colocado en la iglesia.
Hoy sábado 23 de Abril de 2016, una comitiva saldrá del Teatro Español, en la plaza de Santa Ana, a las 20:30, para acompañar a nuestro genio de las letras hasta el convento de las Trinitarias.
Con toda seguridad, habrá mucha más gente que aquel 23 de Abril de 1616, hace hoy 400 años.
Los huesos descansan en paz, pero afortunadamente, Cervantes vive en cada página que escribió para nosotros.
¡Feliz día del libro!