A lo largo de la historia, diversos reyes y aristócratas se han sentido atraídos por los muñecos autómatas, cuya existencia data del año 400 aC, cuando Herón de Alejandría escribe un tratado para la fabricación de máquinas y androides.
Fernando VII  mandó construir la casita del pobre y el rico en el parque del Retiro, cerca de la Casa de Vacas (casita que fue derribada en 1963)

La casita del pobre y el rico en 1963.
Estos ingenios mecánico-musicales hicieron furor en los años centrales del siglo XIX hasta principios del siglo XX, con creadores como Decamps, Lambert, Vichy y Phalibois.
A fines del siglo XIX hubo un teatro de autómatas en la calle de la Luna, en el derribado palacio de los condes de Sástago.
Los teatros de autómatas recorrían las fiestas de los pueblos de España alegrando a grandes y pequeños.

La casi totalidad de estos prodigios ha desaparecido sin dejar rastro.
Afortunadamente, nos ha quedado uno, el antiguo teatro mecánico Hollywood, hoy denominado “Teatro de Autómatas”.
Hollywood, creado por el valenciano Antonio Plá, de Canals en 1947, es el único superviviente de esta saga de espectáculos. El Teatro de Autómatas pasó luego a manos de la familia Simó, de Águilas (Murcia), quien continuó exhibiéndolo por todos los pueblos de España hasta 1992.
(en la imagen, Antonio Plá, creador del Teatro)
En 1992 pasa a ser de Gonzalo Cañas quien realiza una minuciosa restauración y lo mantiene en uso hasta este año de 2012 en que ha decidido donarlo al pueblo de Madrid.
Desde ahora, este teatrillo fabuloso nos pertenece a todos y esperemos que nos lo muestren a menudo y lo podamos disfrutar.
En sus diferentes vitrinas, el teatro alberga escenas de la vida cotidiana, del comercio y de los espectáculos con un atrevido humor. 

Fotos halladas en internet, parte de ellas del Teatro de Autómatas.