Caminando por Madrid, de repente me acuerdo de aquella canción que cantábamos a veces los hermanos cuando, de pequeños, íbamos al parque con mi madre.  “A tapar la calle” es una canción-juego muy fácil de aprender y a la que se le pueden añadir estrofas al gusto de cada cual. Cuando los niños se cansan de andar y se ponen pesadetes, esta canción les va a devolver las ganas de caminar y de sonreír. 
Los chavalillos tienen que cogerse de la mano, tapando la calle, y así impiden el paso al adulto que va con ellos. Cuando uno de los adultos rompe la barrera, incorporan una estrofa con el nombre del adulto en cuestión y el nombre de una fruta:
Por ejemplo: “que pase Teresa comiendo una fresa”
LETRA DE “A TAPAR LA CALLE”
A tapar la calle,
que no pase nadie.
Que pase mi abuelo,
comiendo buñuelos.
Que pase mi abuela,
comiendo ciruelas.
Que pase mi tía,
comiendo sandía.
Que pase mi hermana,
comiendo manzana…